P O N E N C I A
GASTO PUBLICO

ELABORADA POR: LIC. JAIME GUADARRAMA MORALES.

ABRIL 2004.
La presente ponencia aborda la problemática sobre el mal ejercicio actual del Gasto Público, en sus modalidades de gasto corriente y de inversión. Por lo cual propone romper con el paradigma tradicional de su ejercicio y estructurar uno nuevo más acorde para un mejor aprovechamiento de los fondos públicos.


PONENCIA REFERENTE A: " GASTO PUBLICO "


DIAGNOSTICO

Entendemos por Paradigma aquellos elementos profesionales que están representados por modelos o conceptos, de tal manera que todo profesionista formado en las Universidades o Institutos de Educación Superior, actualmente egresan con toda una formación académica que estructurada en conjunto generan Escuelas y/o Paradigmas.

Romper paradigmas de las ciencias sociales, implica la búsqueda de soluciones inteligentes para refuncionalizar el estado que guardan las relaciones económicas, políticas y sociales, de la actualidad. También debemos entenderlo como no aceptar al 100 % los postulados que se han venido desarrollando hasta hoy en día.

Romper un paradigma implica no aceptar al 100 % o cabalmente un modelo, o una serie de conceptos. También es necesario señalar que no se puede aducir o cuestionar que un paradigma seguido en el pasado no es correcto, es muy posible que sea más que correcto; sin embargo las circunstancias en las que se pueden empezar a mover los nuevos protagonistas suelen ser diferentes a las de sus antecesores y por ello deben romper paradigmas, esto va contra de los intereses de los conservadores, pero es necesario hacerlo para seguir avanzando.

Por su parte la Federación en la actualidad, buena parte de su actuar busca relegarlo a favor de las Entidades Federativas y éstas en sus Alcaldías. Si bien los Municipios son los últimos responsables, también buscan delegar parte de lo que hacen en sus localidades o delegaciones; y cuando alguien no es capaz de enfrentar un problema serio [ de política económica ], éste esquema entonces funciona a la inversa: de las delegaciones o localidades pasa al Gobierno Municipal, de éste al Gobierno Estatal y de éste a la Federación.

La manera de evitar esto anterior es por dos vías:

• La democratización.
• La profesionalización de los empleados públicos municipales.

Uno de los grandes errores en el ejercicio anual del Presupuesto de Egresos de la Federación, es su linealidad y rigidez con la cual funciona, una vez que son transferidos los recursos de la Hacienda Pública, hacía los Gobiernos Estatales o Municipales, estos deben ser consumidos totalmente, sin revolvencía y bajo férreos candados legales para su uso y gasto, en tiempo y forma. Actualmente el Gobierno Federal tiene determinados techos presupuéstales para programas específicos como el de Mujeres Jefas de Familia y quien logre demandar primero estos fondos le serán asignados, normalmente de la vía Federal a la Municipal en coordinación con los respectivos representantes de los Gobiernos Estatales. Sin embargo como empezar un programa de esta índole, sino hay recursos y estos son autorizados en junio o julio y liberados en septiembre u octubre, y si antes que termine el año o se llegue a la fecha del cierre presupuestal no se han gastado en su totalidad, deben devolverse íntegramente a la Federación.

La idea de haber desarrollado el ejercicio del Gasto Público, en forma programática presupuestal es una idea excelente. Sin embargo el gran error estriba, en que aunque no sea necesario hay que ejercer todo el presupuesto público otorgado, porque sino a las distintas dependencias de Gobierno en cada uno de sus tres ordenes, se les considera ineficientes, esto ha traído como resultado grandes despilfarros de recursos en aras de manejar imágenes políticas de eficiencia y productividad.

Así mismo sabemos que a través de las actividades de Contraloría, en las distintas dependencias e instituciones de los tres ordenes de Gobierno, se controla el ejercicio del Gasto Público y se evitan desviaciones. Además las transferencias que reciben u otorgan, en muchos de los casos llevan a despilfarros, porque el proceso es lento y los gastos de administración son elevados, por lo cual se pierden muchos recursos. Aquí tenemos que tiempos y formas, crean un alto burocratismo que entorpece la buena marcha del quehacer gubernamental, en cuanto a Gasto Público se refiere.

El Sistema Nacional de Planeación Democrática, sustenta su actuar en el artículo 26 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, asimismo en base a ese soporte desde 1983 hasta la presente Administración Pública Federal, cada inicio de sexenio se presenta un Plan Nacional de Desarrollo, del cual se derivan todos los Programas Nacionales de Desarrollo; y estos últimos determinan toda la política del actuar del Gobierno Federal en cada una de sus instituciones.

Así mismo cada año antes del 15 de noviembre el Jefe del Ejecutivo Federal, debe hacer llegar los Criterios Generales de Política Económica al Congreso de la Unión, mismos que marcan el Presupuesto de Egresos de la Federación y la iniciativa de Ley de Ingresos - para cubrir el Gasto Público en los tres ordenes de Gobierno -; documentos que únicamente revisan y avalan los Diputados Federales, por la facultad que tienen emanada del artículo 74 fracción IV, constitucional, el cual señala que son facultades exclusivas de la Cámara de Diputados: " Examinar, discutir y aprobar anualmente el Presupuesto de Egresos de la Federación, discutiendo primero las contribuciones que a su juicio, deben decretarse para cubrirlo, así como revisar la cuenta pública del año anterior. "...

Los Ingresos Ordinarios del Gobierno Federal, se obtienen a través de: Productos, Derechos, Aprovechamientos e Impuestos; estos recursos así obtenidos de la sociedad nacional, les da destino de Gasto Público sustentados a través de los Criterios Generales de Política Económica y del Plan Nacional de Desarrollo 2001-2006. Donde de forma proporcional se destinan en primer lugar los recursos para la Federación [ Secretarías de Estado ], en segundo lugar para los Gobiernos Estatales y por último para cada una de las Alcaldías o Gobiernos Municipales; atendiendo así el Gasto Público de los tres ordenes de Gobierno.

En cuanto al Gasto Público, la política y destino del Presupuesto de Egresos de la Federación, debe tener como principal objetivo, un ejercicio presupuestal que permita cubrir las principales necesidades de la población, como: alimentación, salud, vivienda, educación, oferta de fuentes de empleo y esparcimiento, entre las más importantes. Sin descuidar la inversiones prioritarias que deben dar rumbo a la sociedad nacional en los próximos años, nos referimos concretamente a las actividades: agropecuarias, mineras, industriales y de servicios inteligentes; con apoyo a la micro, pequeña y mediana empresa.
La presente Administración Pública Federal, aparte de las transferencias del Presupuesto de Egresos de la Federación que otorga a cada Gobierno Estatal o Municipal, actualmente les ésta Transfiriendo Programas y Subprogramas anuales de manera total, que en un pasado cercano solamente los implementaban las Secretarías del Gobierno Federal; para que los Gobernadores o Alcaldes, los manejen, implementen y administren, lo cual es bueno; sin embargo por trabajar a diferente ritmo cada uno de los tres niveles de gobierno, en el ejercicio del Gasto Público, hay problemas, estos son:

1. La Federación solicita se cubran los formatos de solicitud del programa o subprograma que los Gobiernos Estatales o Municipales desean implementar.

2. Estos programas o subprogramas tienen un tope presupuestal en gasto corriente, así como de inversión.

3. No hay certeza sí será autorizada su transferencia.

4. Los recursos una vez autorizados, después de uno dos meses posteriores a la solicitud, todavía pueden tardar en transferirse otros dos meses en promedio.

5. Los recursos para gasto corriente y de inversión, de programas y subprogramas que delegan las Instituciones Federales a los Gobiernos Estatales o Municipales, llegan en agosto o septiembre y deben consumirse en su totalidad antes del 28 de diciembre, fecha del cierre presupuestal anual; de no hacerlo se deberán, reintegrar en su totalidad; lo cual es muy absurdo.
En otro orden tenemos, la manera en que hoy se ejerce el Gasto Público es absurda, pues al que ahorra aunque cumpla con sus programas, se le recorta el presupuesto para el siguiente año, y al que se consume todos sus recursos asignados aunque no cumpla totalmente con sus programas, se le asignan más recursos para el siguiente año. Por lo cual pareciera ser que se castiga la eficiencia y se premia al dispendio o peor aún a la ineptitud; ¡ ESTO DEBE DE CAMBIAR !.

Así mismo tenemos que c/u de las distintas Direcciones Generales, en los tres ordenes de Gobierno, durante el primer semestre de cada año, aunque dispongan de Presupuesto para Gastos de Inversión o de Capital, procuran ser muy austeras en su ejercicio presupuestal y esto no precisamente se debe a que pretendan cuidar los recursos que les son asignados por el erario público, sino más bien obedece a circunstancias políticas, pues cuando se presenta un desastre o contingencia los: Alcaldes, Gobernadores o el Ejecutivo Federal, requieren de recursos pecuniarios con urgencia para enfrentar la problemática y la Secretaría que más dinero transfiera, es la que quedará mejor posicionada políticamente ante el primer mandatario del nivel donde se ubique. Asimismo la Dirección General que más recursos haya transferido al Secretario es la que queda con mejor imagen ante éste. Siendo así que en aras de quedar bien c/u de los múltiples funcionarios públicos hacen economías y cuando se acerca el cierre presupuestal y aun disponen de un alto presupuesto se apresuran a gastarlo: contratando consultorías, asesorías y/o ejerciendo lo más aprisa que pueden el Gasto Público; para no tener dinero al cierre presupuestal anual y estar dentro de las reglas o normas que hoy se tienen. ESTO ES ABSURDO y debemos cambiarlo.

Además las ADEFAS [ Adeudos de Ejercicios Fiscales de Años Anteriores ], no tendrían porque existir, si se hiciera correctamente el trabajo de forma programática y de acuerdo al presupuesto disponible. En éste rubro debe quedar claro que al arrastrase un adeudo de un año anterior al posterior, le quita margen de maniobra a cualquier Institución Pública, máxime si el débito es muy honroso, pues no se podrán alcanzar a cubrir las metas establecidas en los Programas de Desarrollo así como Operativos Anuales, derivados del plan central ya sea el Plan Nacional de Desarrollo o el Plan Estatal de Desarrollo, del Gobierno correspondiente y en turno.

Las distintas dependencias de los tres niveles de Gobierno, de manera normalizada una vez que se les entregan sus recursos presupuéstales, disponen normalmente de dos tipos de gastos: el corriente y el de inversión; el primero corresponde para todo el pago de sueldos, salarios, honorarios y emolumentos; el segundo se utiliza para desarrollar y ejecutar estudios y/o Proyectos de Inversión, o adquirir los muebles, inmuebles o equipamiento necesario para realizar sus labores institucionales, a las cuales están obligadas por ley.

Siendo así que cada dependencia antes del cierre presupuestal de cada año debe haber asignado con apego a derecho el uso, disfrute y usufructo, de cada peso que ha de gastar. Hasta aquí no hay mayor inconveniente en la manera de visualizar el Gasto Público, el problema es que no porque una dependencia se consuma todo su Presupuesto de Egresos, es necesariamente productiva y ésta cumpliendo cabalmente con sus funciones, a veces actúan de manera dispendiosa y nadie lo evalúa correctamente, lo absurdo es que al siguiente año de manera real se le asignara mayor Presupuesto. Por el contrario cuando una institución pública gubernamental actúa austeramente y no se consume totalmente su Presupuesto asignado antes de que termine el año, deberá gastarlo en su totalidad, so pena que de no hacerlo al siguiente año se le hará un recorte presupuestal en detrimento de sus funciones.

Siendo así que entonces el actual esquema de Gasto Publico, en muchos de los casos premia el dispendio y un tanto la ineptitud, y castiga a quien inteligentemente con menos recursos presupuéstales cumple con sus metas y hace más de lo programado.

PROPUESTA:

Para que ésta propuesta funcione se deben romper los paradigmas a los cuales nos hallamos atados actualmente.

? La primera propuesta que con la presente deseamos entregar es: que debe de otorgarse más apoyo presupuestal en especie y en dinero a aquellas dependencias, que hagan anualmente eficientemente su trabajo y con menos Gasto Público cumplan con sus funciones; de tal suerte que contablemente tengan un ahorro por no haber consumido todos los recursos que se les otorgan. El ahorro así obtenido debe ser base para financiar todos aquellos proyectos de inversión productiva y de servicios inteligentes, que cada dependencia norma y por falta de recursos no se hacen. La implementación y puesta en marcha de estos proyectos generarían una significativa oferta de empleo, que tanto necesita la sociedad debido a las condiciones tan lastimosas de varios municipios, localidades o colonias populares, y a su vez permitirían un redimensionamiento de las actividades económicas por aumento real de los consumos, en las empresas y familias.
Siendo así que una dependencia pública de cualquiera de los tres ordenes de gobierno, que con menos recursos presupuéstales cubre todas sus funciones que le son asignadas por ley; dispone de capacidad suficiente para detonar alguna actividad económica propia a su quehacer, si se le aumenta el Gasto Público.

? La segunda propuesta es: con el fin de evitar todas estas desviaciones e ineficiencias tan sutiles que hoy existen en el ejercicio del Gasto Público, es obligado que cada Secretaría contenga una Comisión evaluadora del Ejercicio Presupuestal. Asimismo ésta comisión no debe de implicar más egresos para el erario publico en cualquiera de sus tres ordenes de Gobierno; de los mismos funcionarios públicos de cada Secretaría debe ser formada. Como todos esos funcionarios se encuentran ahí por sus probados méritos, debe de otorgárseles el mismo poder de voto o veto, para controlar los gastos de inversión o contratación de personal adicional al que tienen.

A nuestro juicio debe evaluarse con profesionalismo y sensibilidad la primera propuesta, por parte de las autoridades Hacendarías; y una vez que tengan claro como implementarla, elaboren la propuesta de ley correspondiente, se la hagan llegar al Jefe del Ejecutivo Federal y si éste tiene a bien apoyarla, la mande al Congreso de la Unión, para su evaluación, aprobación y entrada en vigor.

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