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Central Campesina Independiente
Comité Ejecutivo Nacional Ponencia: LA REFORMA FISCAL Y EL DESARROLLO DEL CAMPO MEXICANO La recesión de la economía de los Estados Unidos iniciada en el año 2001, conjuntamente con las fragilidades estructurales de la nuestra, han sido las causas principales para que a partir de ese año, los niveles de crecimiento del Producto Interno Bruto de nuestro país se reduzcan considerablemente, trayendo como consecuencias entre otras, que se agudice el grave problema de desempleo, que se reduzca el volumen de inversión productiva y se frene el crecimiento de las exportaciones mexicanas. Las ramas productivas que se han visto más afectados tanto en la producción, como en niveles de empleo y exportaciones, son las más vinculados al sector manufacturero de los Estados Unidos, tales como la industria automotriz, textil y electrónica, sin embargo, por sus características, éstas transmiten los efectos negativos a toda la economía nacional. Una de las fragilidades de nuestra economía está en nuestro sistema tributario, el cual es muy ineficiente si consideramos que, a pesar de las altas tasas que se aplican en gravámenes como el Impuesto sobre la Renta y el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios de algunos bienes específicos, tiene una recaudación global muy reducida; adicionalmente, permite elevados niveles de evasión y elusión fiscales y se sustenta en un número cada vez más pequeño de contribuyentes, que están cada vez más inconformes con ser los únicos que soportan la carga fiscal del país. El crecimiento sostenido y sostenible de la economía y el mejoramiento de los niveles de ingreso de la población, dependen en gran medida de la solidez del sistema fiscal. Esto en virtud de la función redistributiva y el efecto multiplicador que tiene el gasto publico en el conjunto de la economía. Por ello es urgente modernizar y simplificar administrativamente el sistema tributario, para facilitar el cumplimiento de las obligaciones fiscales y reducir la evasión y elusión fiscal. El sistema tributario debe reducir las cargas sobre los contribuyentes cumplidos y dar certeza a los inversionistas. El gobierno ha reconocido que existen elevados niveles de evasión y elusión fiscales, sin embargo, poco o nada ha hecho para evitarlo y mejorar con esto la recaudación. Por ello, la Reforma Fiscal que se está discutiendo, no debe considerar únicamente el aumento de los impuestos existentes o la aplicación de nuevos. Por el contrario, debe iniciar precisamente por dotar al gobierno de las facultades y atribuciones necesarias para hacer cumplir las leyes vigentes, al tiempo que se deben establecer las obligaciones y responsabilidades de los servidores públicos, que garanticen la eficacia del sistema impositivo. Si la reducción de los niveles de crecimiento no ha tenido efectos más graves sobre nuestra economía, ha sido gracias a que los altos precios del petróleo han permitido ingresos adicionales al país, sin embargo, este sector se encuentra fuertemente influenciado por eventos geopolíticos que en cualquier momento pueden cambiar de curso y propiciar la caída de los precios petroleros, por lo que es necesario garantizar los ingresos del país, a partir básicamente de los ingresos tributarios. La economía de Norteamérica se ha venido recuperando lentamente, sin embargo el sector industrial de ese país no ha tenido avances importantes, lo cual impide a su vez que se recupere este sector de nuestra economía que aporta más del 27 % al PIB nacional. Para este año se espera que la economía mexicana crezca como resultado de un crecimiento de la economía norteamericana en global y de su sector manufacturero en particular, sin embargo, la economía mexicana tendrá que enfrentar a otras economías emergentes como la china, en la competencia por el mercado norteamericano. El sector externo tiene una gran importancia pero es indispensable volver los ojos hacia el crecimiento de nuestro mercado interno, apoyar y fortalecer a los sectores de nuestra economía, sobre todo aquellos que se encuentran más atrasados y en peores condiciones competitivas frente a nuestros socios comerciales. La Reforma Fiscal debe promover un desarrollo equilibrado del país, de sus sectores, de sus regiones y Entidades Federativas. Por ello la Reforma Fiscal debe construirse sobre la base de un auténtico federalismo tributario, dotar de mayores recursos y facultades a los Estados y a los Municipios para que, en virtud de que son las instancias de gobierno mejor informadas de las necesidades más apremiantes de la población y de sus intereses y prioridades, sean los encargados de ejecutar el gasto a partir de sus propios proyectos y dando la oportunidad a que los recursos se ejerzan bajo normas también de carácter descentralizado. La reforma fiscal debe garantizar ingresos que permitan formular presupuestos multianuales que den a su vez certeza y seguridad a los inversionistas de todos los niveles y de todos los sectores de la economía mexicana. Los mecanismos de planeación y presupuestación multianual, deben instrumentarse para proporcionar certidumbre y protección a los entes económicos, especialmente a los productores. Por su parte, deben impulsarse adecuaciones y adiciones al marco jurídico para una aplicación eficiente y eficaz del Presupuesto de Egresos de la Federación, que favorezca su ministración puntual, simplifique su aplicación, elimine la sobreregulación y sancione el incumplimiento de sus disposiciones por parte de los servidores públicos. El sector rural debe ser en el proceso de formación de un nuevo marco jurídico fiscal, el sector de nuestra economía que goce de mayor protección y apoyo. Esto es obligado ya que por un lado, las actividades del campo mexicano enfrentan severos problemas de rentabilidad y competitividad, y por el otro, la población rural acusa los índices más altos de pobreza y marginación. El modelo de desarrollo que privilegia la conexión del mercado mexicano con mercados extranjeros, principalmente el norteamericano, ha puesto a prueba la capacidad de respuesta del sector rural como el principal abastecedor de los productos alimenticios para la población y de un gran número de materias primas para la industria. Esto exige que las unidades productivas se transformen para poder competir en los mercados externos y con los productos extranjeros en el mercado interno. Sin embargo, ha sido en los años en los que hemos abierto nuestras fronteras, cuando el sector rural ha visto reducido sustancialmente tanto inversión como financiamiento público y privado. Por lo anteriormente expuesto, en síntesis, la Central Campesina Independiente, propone: Primero.- Mejorar los niveles de recaudación fiscal, combatiendo en primera instancia, la evasión y la elusión fiscales, antes que aplicar nuevos impuestos. Segundo.- Dotar a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, así como, a todas las dependencias y entidades del Gobierno Federal que participan en el proceso de recaudación de impuestos, de las facultades y obligaciones que permitan recaudar y administrar los ingresos eficaz y eficientemente. Tercero.- Reformar nuestra Constitución a efecto de autorizar el ejercicio de Presupuestos Multianuales que permitan una Planeación a largo plazo de las actividades de nuestro país, especialmente las relativas al sector agropecuario. Asimismo, modificar en marco jurídico presupuestal que permita el ejercicio puntual y oportuno del Presupuesto de Egresos de la Federación. Cuarto.- Federalizar el Gasto en términos reales, dando mayores recursos y atribuciones a Estados y Municipios. Quinto.- Dar trato preferencial en el sistema tributario a las actividades del sector rural, en virtud de que es el sector de mayor atraso económico y vulnerabilidad social.
A T E N T A M E N T E. Hermosillo, Son., a 30 de marzo de 2004 DIP. FED. RAFAEL GALINDO JAIME Secretario General |